Convocatoria de ponencias para el Dossier Temático "Comunicación popular y luchas sociales"
La historia de América Latina y de Brasil en particular está marcada por la intensa producción de diferentes formas de comunicación popular y alternativa. Desde el siglo XIX, asociaciones de negros acudieron a los periódicos para discutir transformaciones y luchas sociales, como el movimiento abolicionista (PINTO, 2021). Durante la Primera República (1989-1930), según Ferreira (1988), se crearon al menos trescientos cuarenta y tres periódicos vinculados al movimiento obrero. En la misma época, en Perú, José Carlos Mariátegui ayudó a fundar el primer periódico independiente de izquierdas del país, La Razón, que pretendía ser la "voz del pueblo". En las décadas siguientes se crearon numerosos periódicos vinculados a partidos comunistas, lo que contribuyó a su articulación internacional. Esta trayectoria será analizada en el Dossier Temático "Comunicación popular y luchas sociales", coordinado por Lilian Saback (PUC-Rio), Helena Martins (UFC) y Manoel Dourado Bastos (UEL). Los textos deberán presentarse antes del 31 de enero de 2024.
Estos son sólo algunos ejemplos de las luchas contra el silenciamiento que aún hoy persisten, fomentando también la reflexión crítica, que marcó, a pesar de la presencia del funcionalismo norteamericano, el propio nacimiento del campo de la comunicación en América Latina. En la región, desde el último cuarto del siglo XX, el tema de la comunicación popular ha ocupado los debates académicos. En un contexto de regímenes dictatoriales, a pesar de las restricciones y persecuciones, la comunicación también se convirtió en un campo de batalla. Un ejemplo resonante de ello es la Radio Rebelde cubana, que fue utilizada para la propaganda de la guerrilla revolucionaria (PASQUALINO, 2013). Los periódicos alternativos y las radios comunitarias crecieron a lo largo de la década de 1970, inspirando investigaciones académicas que analizaban críticamente la relación entre medios y política, denunciaban el papel de los medios hegemónicos y anunciaban caminos alternativos, a menudo emprendidos conjuntamente por investigadores y activistas (BERGER, 2001). En el campo artístico, también hubo innumerables iniciativas, como el CPC de la UNE, el Teatro del Oprimido y otras similares en todo el continente y en todo el mundo.
Presente como estrategia política dentro de los movimientos sociales - especialmente el movimiento popular y el movimiento sindical - la comunicación popular, más que un instrumento, se convirtió en un elemento constitutivo de las organizaciones políticas y de su militancia, aproximándose en la práctica a la idea del periódico como organizador colectivo (LENIN, 1978). El papel de la comunicación en la liberación de los oprimidos también fue leído y experimentado a partir de las discusiones de Paulo Freire (1968) sobre educación y cultura. Esto influyó desde el movimiento estudiantil hasta sectores de la iglesia progresista, que produjeron medios de comunicación que se convirtieron en verdaderas "universidades populares" (FESTA, 1986). La traducción de parte de la obra de Antonio Gramsci en ese período propició discusiones sobre la comunicación como parte de la totalidad social, evitando el reduccionismo de cierta lectura de la metáfora de base y superestructura, así como cuestionamientos sobre el papel de los intelectuales orgánicos (GRAMSCI, 1989), incluidos los periodistas, dentro y fuera de los medios tradicionales.
Acompañando tanto la diversificación de los movimientos como el desarrollo tecnológico, la comunicación popular se ha vuelto más compleja en términos de medios, formas, estructuras organizativas de producción y su relación con diferentes proyectos políticos, lo que ha llevado a una diversificación de las expresiones utilizadas para nombrar la producción orientada a la construcción de proyectos alternativos o contrahegemónicos (PERUZZO, 1998). Esta diversidad de aprehensiones revela también disputas epistemológicas. Aunque, en la práctica, los movimientos de protesta basados en la comunicación, como los zapatistas, y las luchas por la democratización de la comunicación siguen librando la batalla de la comunicación, algunos estudiosos, siguiendo la deriva posmoderna internacional, han comenzado a enfatizar las mediaciones a nivel micro, reduciendo el propio concepto que, desde la perspectiva de la Economía Política de la Comunicación (EPC) (BOLAÑO, 2015), es fundamental para entender la forma-comunicación en el capitalismo monopolista.
En los últimos años, el entusiasmo por las posibilidades abiertas por internet y la perspectiva instrumental dominante se han reflejado en estudios que, si bien destacan el papel de los movimientos, acaban reduciendo la comunicación a un aparato neutro. El EPC, por su parte, aunque desde sus inicios ha buscado el diálogo con grupos del ámbito de la comunicación vinculados al estudio de la comunicación popular y alternativa, quizás por el hecho de dedicarse principalmente al análisis de la comunicación hegemónica, tiene una producción insuficiente sobre la comunicación de los movimientos sociales y sus transformaciones. A pesar de la importancia que le ha dado al diálogo con los movimientos sociales en los documentos fundacionales de, por ejemplo, ULEPICC y ULEPICC-Brasil, esta última, de hecho, ha dado un paso significativo en esta dirección en su congreso de Londrina.
Hoy, cuando la comunicación ha adquirido una enorme centralidad en la propia organización social, en las formas de constitución de los sujetos y subjetividades, en el compromiso y el activismo, el Dossier Temático "Comunicación popular y luchas sociales" invita a la presentación de artículos que contribuyan al debate sobre los diferentes aspectos teóricos y prácticos vinculados a la comunicación popular y alternativa, buscando acercarlos a la perspectiva crítica y contrahegemónica de la Economía Política de la Comunicación, en la lucha epistemológica.
Entre las posibilidades temáticas, sugerimos:
a) La experiencia histórica de la comunicación popular en América Latina;
b) Comunicación, luchas populares y estrategia política en el siglo XXI;
c) La comunicación como organización social
d) La comunicación sindical y partidaria en los procesos de disputa por la hegemonía;
e) Prácticas y procesos de comunicación vinculados a las luchas contrahegemónicas por la ciudadanía;
f) Comunicación y arte popular en medio de las transformaciones sociales y tecnológicas;
g) El proceso intelectual de mediación y diálogo entre movimientos y en la producción de contenidos;
h) Impactos de la subsunción del trabajo y de los cambios en los procesos productivos en el orden de la comunicación sindical y popular;
i) Estética y política en la comunicación sindical, popular y contrahegemónica;
j) Políticas de democratización de la comunicación, con vistas a aumentar la presencia de medios populares y contrahegemónicos;
k) Participación de diferentes grupos sociales, como los jóvenes, en experiencias de medios populares y contrahegemónicos;
l) Producción de tecnologías alternativas alineadas con las necesidades y proyectos populares.
Bibliografia
BOLAÑO, C. R. S. Campo aberto: para a crítica da epistemologia da comunicação. Aracaju: Edise, 2015.
BERGER, C. Pesquisa em Comunicação na América Latina. In: HOHLFELDT, A.,
MARTINO, L. C., FRANÇA, V. Teorias da Comunicação: conceitos, escolas e tendências. Rio de Janeiro: Vozes, 2001, p. 241-277.
FERREIRA, M. N.. Imprensa Operária no Brasil. São Paulo: Ática - Série Princípios, 1988.
FESTA, R.; SILVA, C. E. L. Comunicação Popular e Alternativa no Brasil. São Paulo: Paulinas, 1986.
GRAMSCI, A. Os Intelectuais e a Organização da Cultura. Rio de Janeiro: Civilização Brasileira, 1989
LENIN, V. I. Que Fazer? São Paulo: Hucitec, 1978.
PASQUALINO, B. Os 311 dias da Rádio Rebelde como Arma Guerrilheira em Cuba. Revista Alterjor, 8(2), 12-23, 2013.
PERUZZO, C. M. Comunicação nos movimentos populares: a participação na construção da cidadania. Petrópolis: Vozes, 1998
PINTO, A. F. M.. Tintas negras nos escritos da liberdade. Revista ABPN, v. 13, p. 10-28, 2021.

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